Mañanas frías
Anocheceres oscuros
Llegaron a tierras
lejanas
Valientes soldados
Ilusionados a pelear
una guerra que
Nunca tendría que
haber pasado
Almas jóvenes allí
quedaron
Solos y desamparados
Armas débiles
Raciones
insuficientes
Grises y lluviosos
días
Embarcaron la soledad
Nuestros niños héroes
Tumbados en
trincheras
Inmensa soledad
Nunca más
A no olvidar
Siempre recordar
Martín Stanislavsky
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